Este artículo tiene la intención de contribuir con la prevención del acoso escolar y está dirigido a padres y docentes de niños (as) entre 7 y 14 años ubicados en Latinoamérica, pertenecientes a comunidades escolares públicas y privadas. En esta escritura encontraras reflexiones y sugerencias de la autora para conectar y fortalecer la relación entre padres e hijos. Como también, claves a los profesionales de la educación para generar ambientes de convivencia armónica el aula.
Todo esto, con la idea de evitar a tiempo, hechos lamentables posteriores. Como también, de transmitir un sentimiento de fe y optimismo, para edificar una sociedad más incluyente, comprensiva, amigable, solidaria y pacífica.
Me impactó enormemente, como a muchos de ustedes, estoy segura, el hecho de que un adolescente de 18 años entró a una escuela y disparó a más de 18 niños en edad escolar y sus docentes, en Uvalde, Texas, EE. UU. recientemente. ¿Es que acaso el acoso escolar y este tipo de hechos son nuevos? No, no lo son, lamentablemente. Solo que han aumentado por múltiples factores y ahora a través de las redes sociales nos enteramos de que ocurren en cualquier parte del mundo.
Les escribe Carol Utrera, una ser humano que tiene como propósito empoderar niños y adolescentes junto a sus padres y docentes, favoreciendo la convivencia pacífica y la prevención del acoso escolar a través el coaching familiar, la disciplina positiva y la educación experiencial. Creadora entre otras experiencias educativas, del Programa Despierta el Líder que está en Mí con herramientas para padres, presencial y online en Panamá.
En estas líneas, deseo compartir mi reflexión y entregarles algunas claves a ustedes padres, personal administrativo y docentes. Empiezo, mencionando las problemáticas que más se repitieron en más de 150 niños (as) de 7 a 13 años y que de una u otra forma han sufrido de acoso escolar o diferentes conflictos en la escuela. Antes, durante la Pandemia y hasta la actualidad, a lo largo de todas las experiencias educativas virtuales y presenciales que he realizado: necesidad de socializar con otros pares; largos periodos de tiempo frente al computador; desinterés por los estudios; aislamiento social dentro de la misma familia; cambios drásticos en su contexto social, económico y familiar.
En ese sentido, la influencia de los padres con respecto a sus hijos ha sido de: rechazo consciente o inconsciente; no aceptarlos como son; hablar mucho, incluso poner palabras en su boca, sin escuchar; hacerlo todo por ellos, hasta lo que puede hacer por sí mismo; comportamiento controlador; exceso de reglas; enfoque solo en lo negativo.
Por ello, la invitación es a compartir con sus hijos espacios para formar responsabilidades, pero también, hábitos de vida, como por ejemplo: vivir el momento presente; evitar juzgar al otro; sentir y expresar las emociones; generar espacios de goce, ilusión y risas; mantener una comunicación asertiva, entre otros.
Además, momentos de relajación y mucha diversión sin videojuegos, para que perciban qué es lo que realmente tiene su hijo en su mente y corazón. Explorar cuáles son sus vacíos internos, sus miedos, alegrías, rabias y tristezas, para entenderlos, evitando así, que lleguen a un nivel de soledad, incomprensión, estrés o depresión, que los lleve a hacerse daño a sí mismo o a otros, por rencor o por influencias negativas de otra índole.
En definitiva, mamá/papá que puedas conectarte con él/ella, de ser humano a ser humano y descubrir qué le genera dolor o felicidad. Cuáles son sus intereses, si tiene amigos y si no, generar espacios para que construya amistades mixtas, duraderas y sinceras.
Asimismo, entrenarlo y soltarlo para la independencia responsable y pacífica. El conocimiento y aceptación de sí mismo, para que abra las alas y dirija su propio vuelo. Necesitas actualizarte, acerca de cómo abordar diferentes situaciones adversas juntos, y llenar la relación padres e hijos de amor, amigos, alegrías en la familia, para que en vez de la violencia exista armonía y convivencia pacífica en la sociedad.
Ahora, deseo escribirle a los maestros y profesionales de la educación, nuestra labor es formar y elevar al ser humano hacia la vida y que sea feliz cada día. Además, un ciudadano de bien para sí mismo, sus compañeros y para la sociedad. Les invito, a ir más allá del contenido que deben transmitir en las aulas, ya que hoy el conocimiento está al alcance un clic.
Igualmente, a dar mayor relevancia a las habilidades de convivencia pacífica, resaltando el diálogo; la escucha con compromiso; el valor a la vida y el cuidado al otro. Además, enseñar como cambiar los golpes por palabras, cómo poner límites asertivamente, como valorar a sus compañeros a través de expresiones positivas, porque quizá muchos de estos niños, no tienen a nadie que le diga que es importante y valioso en su casa, y ustedes, nosotros como docentes, tenemos la oportunidad y el espacio en un aula, para edificar a los chicos y llenarlos de comprensión, de solidaridad y de amor.
De la misma manera, detectar de forma muy rápida, “parar una clase si es necesario”, y detener situaciones de rechazo, agresión y violencia por muy pequeñas que sean en el aula y en cualquier parte del colegio, abordándolas con pausa, validación de sentimientos, comprensión, cariño e inclusión, para que dichas situaciones no lleguen a niveles mayores, como una bola de nieve. Todo esto, con la idea de evitar a tiempo y de prevenir, hechos lamentables posteriores.
Hoy, quiero transmitir mi sentimiento de preocupación, por un lado, en este artículo, pero también de fe y optimismo, porque todo aspecto tiene una luz y una sombra. Con hechos como los de Uvalde, Texas, estamos viendo la sombra de una sociedad, pero también sé que hay una luz. Que existen padres y educadores, siendo la mayoría, que día a día estamos enfocados en fortalecer a su familia, a sus hijos y a sus alumnos para que sean mejores, amplificando sus recursos personales, las fortalezas y los talentos de cada uno.
Ahora, quiero regalarles 3 claves a ti profesional de la educación para evitar el acoso escolar:
1.- Está muy atento a los niños que se aíslan, son o se sienten rechazados, porque ellos están librando una batalla interior y también familiar, así que necesitan de nuestra intervención.
2.- Propicia interacciones sociales para que los alumnos descubran los puntos de encuentros y valoren las diferencias entre pares.
3.- Entrena del mismo modo, a “los Espectadores” que son la mayoría, dentro de los actores del acoso escolar, además de la víctima, y el agresor, para que sepan cómo actuar ante los intentos de violencia, con liderazgo positivo.
Y a ti mamá / papá les invito a REDESCUBRIR a sus hijos… ¿Cómo?:
1.- Sé explorador de tu hijo (a), para saber qué piensa, cambiando las instrucciones por preguntas poderosas, que los hagan reflexionar, como por ejemplo ¿Qué piensas? ¿Qué pasaría si…? ¿Qué pasaría si no…? ¿Qué opinas? ¿Qué solución planteas? ¿Qué te gusta? ¿Qué te desagrada? ¿Existe otra forma de hacerlo? y guardar silencio para conocerlo.
2.- Acéptalo (a) tal cual es, no como tu quisieras que sea. Valorando y reconociendo sus fortalezas personales como, por ejemplo: su curiosidad, manejo emocional y social, valentía, pasión, honestidad, entusiasmo, amor, generosidad, bondad, liderazgo, trabajo en equipo, capacidad de perdonar, humildad, autocontrol, apreciación de la belleza, optimismo, gratitud, diversión, entre otros.
3.- Aplica el Método ARA, que consiste en Apreciar, Reconocer y Agradecer más, cada día por su existencia y por todo lo que tienes y te rodea.
A modo de conclusión, quiero dar un espaldarazo a los padres y docentes, para que sigamos con fe y paso firme, hoy más que nunca, influyendo positivamente como agentes de cambio y líderes de esta sociedad, en las familias, con nuestros hijos, alumnos y vecinos para que seamos una sociedad más incluyente, amigable, solidaria, comprensiva, que acepte a todos, sin distingo racial, político, religioso, condición social, física, nacionalidad… a todos por igual, y que esté abierta a ayudar a quien lo necesite. Dios nos siga dando luz, para llevarla a los lugares de sombra y ver un amanecer brillante, cálido y de bienestar para todos.
Referencia; Egui M. (03-04-2011) Hábitos de vida y de muerte [Sesión de conferencia]. Curso de técnicas psicoterapéuticas de autosanación. Fundación Sanarte, Venezuela. Robbins T. (22-10-2020) Momentum: Cerrando la brecha. https://www.upwvirtual.com/buy-upw. Corsanego I. y Fernández E. (18/05/2021) Fortalezas Personales del Carácter. http://www.psicologia-positiva.es/fortalezas-personales-del-caracter/
Bibliografía; Núñez N. (2017) Ciclo Vital de la familia. Certificación Internacional de Coaching para familias. Panamá. Family & Coaching Academy, USA. Nelsen, J. (2006) Disciplina Positiva. Ediciones Ruz. Nelsen, J y Lott, L. (2003). Disciplina Positiva para adolescentes. Ediciones Ruz. Utrera, C. y D’ Attoma, G. (2009). Propuesta de formación didáctica dirigida a docentes de la II etapa de Educación Básica para favorecer la convivencia pacífica escolar Colegio: “Simón Bolívar y Giuseppe Garibaldi” Tesis de Grado, Universidad Metropolitana. Caracas. Manuscrito no publicado.
